Finca Mas Nou

Terra Alta / Bajo Aragón

En los campos pobres, de grabas y “terras panals” que se encuentran entre el Matarraña y L’Algars, crecen las viñas que cultivamos de forma tradicional y respetuosa con el medio y que nos dan las mejores uvas para BARONO. Estas condiciones hacen que la producción sea escasa pero de alta calidad. Tras una esmerada elaboración, intentando que los aromas de las uvas y el reflejo de la tierra permanezcan en el nuevo vino, lo criamos en roble durante un tiempo, el mínimo necesario para que se afine sin perder su carácter.
viña
Vista de la viña

MA D'ELLA

Decántalo
suavemente

(BARONO)2 se elabora con garnacha tinta, syrah y cabernet sauvignon de cuatro hectáreas de la Finca Mas Nou de Batea. Afinado en barricas de roble francés y americano durante 8 meses.

Barono vinos

Año

2022

Crianza

8 meses

Nuestra bodega

La bodega está en Maella, en el Matarraña, en el límite entre Aragón y Cataluña, y tenemos viñedos en ambas comunidades. Cultivamos 16 hectáreas de viñedos propios, de las cuales 4,5 forman parte de la D.O. Terra Alta. Además, compramos uva a viticultores de la zona. En la finca Mas Nou, en Batea, en suelos de «terra panal» y grava cultivamos Garnacha, Syrah, Cabernet y Moscatel; en la Vall dels Tolls de Fabara, Garnacha Tinta Fina y Garnacha Blanca; y en la Vall del Monclús y el Santo Cristo, Garnacha, Syrah y Cariñena.

Visítanos y
disfruta

Disponemos de una tienda tradicional donde servimos desde vinos a granel, aceite, olivas y otros productos locales. Te atenderemos con la amabilidad y hospitalidad que nos caracteriza.

Somos
respetuosos con el medio ambiente

Cultivamos nuestros viñedos de forma tradicional, sin el uso de herbicidas, con riego a goteo controlado por ordenador, de manera que hacemos un uso responsable del agua. Únicamente labramos la fila de viñedo por medio de intercepas, mientras que la calle  la mantenemos con una cubierta vegetal y de restos de poda, lo que nos permite una regeneración del suelo más efectiva, disminuyendo el uso de abonado y el número de pasadas de tractor, reduciendo así el uso de combustibles fósiles y evitando quemas de poda lo que nos permite bajar la huella de carbono de nuestra actividad agrícola.